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La Psicoterapia

 

 

¿Por qué acudir?

Las personas, probablemente todas, en algún momento de nuestras vidas atravesamos por períodos críticos, o quizás notemos que algo ha de cambiar,  o no entendemos por qué ciertas cosas nos van casi siempre mal, o sufrimos por tristeza o angustia. Y no siempre sabemos o tenemos los recursos para salir adelante, para encontrar las respuestas, para seguir creciendo. Nos bloqueamos. Es entonces cuando buscamos, más allá de nosotros, apoyo y ayuda. Y esa ayuda puede ser informal, aportada por amigos y familiares. Pero en ocasiones no basta, requerimos que un verdadero profesional nos la aporte.

Se inicia así una relación terapéutica y una psicoterapia.  

¿Me curaré?

La respuesta es NO. Y lo es porque no tienes nada de que curarte, no estás enfermo. La gran mayoría de lo que se llaman trastornos o enfermedades mentales no son tales. Apenas de un 5% a un 10% podrían clasificarse como tales. Una gripe es una enfermedad. Hay un agente causal (un virus) y todos los síntomas del cuadro responden a su infección, bien como resultado directo o como reacción defensiva del propio organismo. Pero cuando a una persona la catalogan, por ejemplo, de depresiva no está enferma. Si a lo largo de mi historia vital he aprendido a percibir el  abandono como algo catastrófico, si además no tengo un elevado concepto de mí mismo, si deposito en la opinión de los demás mi propia imagen o creo que una persona sin pareja es desgraciada, obviamente me deprimiré tras una ruptura sentimental. Pero no porque haya caído enfermo, sino como resultado natural de la manera en que vivo y gestiono esa situación. La psicoterapia no cura, porque no hay nada que curar, sino mucho que aprender y madurar. Y eso no es enfermedad, sino necesidad de crecer.

¿Qué es?

La psicoterapia es un proceso. En él se pretende que la persona se descubra a sí misma, que entienda sus motivos, que integre todas sus aristas, que se acepte y tenga una relación más amigable consigo misma, base para desarrollar una relación más directa, natural, productiva y agradable con los demás. En definitiva que madure y crezca desarrollando sus potencialidades, lo que, a su vez, va a facilitar un entente más cordial con su entorno. Recoges lo que siembras.

En psicoterapia, además, también se aprenden nuevas habilidades y ténicas, para manejar aspectos concretos de la conducta, emociones o el pensar.

¿Qué cambia con la psicoterapia?

Es muy importante decir aquí que la psicoterapia no puede cambiar lo de afuera, no puede modificar las cosas que pasan, pero si puede cambiar lo de adentro, el cómo esas cosas que pasan son percibidas y gestionadas emocional y cognitivamente. La psicoterapia puede cambiar la forma de mirar y, por tanto, el impacto de lo que te sucede. 

La psicoterapia no te va a devolver a tu pareja si te dejó. Pero te ayudará a saber que hay de ti en la ruptura, a desvincular tu propia autoestima del fracaso afectivo, a no depender de otro para ser feliz, a ser menos vulnerable a la hora de elegir nueva pareja y no caer en los mismos errores. 

En la actualidad asesoro al Centro Psicoterapéutico ECO en temas de psicoterapia y Psicología Clínica a través del convenio suscrito entre la ULPGC, la Fundación Universitaria y ECO. Si quieres conocer ECo pincha en el enlace.